Venus Anadiómena
Como de un verde ataúd de vieja hojalata emerge;
la testa de una morena de apomazados aspectos.
Es de una vieja bañera, que bestia y lenta, se yergue.
Mostrando, con su salida, mal remendados defectos.
Sigue el cuello gordo y gris; los omóplatos parece
que sobresalen; la espalda, se le mete y se le saca;
la redondez de su dorso, da la impresion que se crece.
La espina dorsal es roja y se nota un gusto en todo
espantosamente extraño; se adivinan sobre todo
ciertas singularidades que habría que ver con lupa.
Dos palabras : Clara Venus, en el lomo luce en vano
y todo el cuerpo rebulle y se extiende en la ancha grupa,
odiosamente hermosa, una úlcera en el ano.